Qué necesitas:
- Observación diaria
Pasos:
- Observa si aparecen manchas amarillas o blanquecinas.
- Comprueba si las hojas se ven secas o quemadas.
- Toca la maceta: si se calienta demasiado, hay exceso de sol.
- Mueve la planta a luz indirecta.
- Vigila su recuperación durante los días siguientes.
Consejos:
Muchas plantas prefieren luz brillante pero indirecta.