Qué necesitas:
- Agua caliente
- Una gota de lavavajillas
- Fregona bien escurrida
Pasos:
- Mezcla agua caliente con una gota de lavavajillas.
- Pasa la fregona ligeramente humedecida.
- Insiste en las zonas cercanas a la cocina.
- Aclara con agua limpia.
- Seca para evitar cercos.
Consejos:
Demasiado jabón deja el suelo pegajoso.