Qué necesitas:
- Cubo con agua tibia
- Jabón neutro
- Trapo o esponja
- Cepillo pequeño
Pasos:
- Baja completamente la persiana.
- Quita el polvo con un trapo seco.
- Mezcla agua tibia con jabón.
- Limpia lama por lama con el trapo húmedo.
- Usa un cepillo pequeño para las esquinas.
Consejos:
- Seca bien para evitar marcas.
- Hazlo en días nublados para que no se seque demasiado rápido.